martes, 16 de septiembre de 2008

después de las fiestas

la cocina y el lavadero lleno de botellas llenas y vacías. cuatro bolsas de basura, ceniceros sucios y alguna que otra mancha de aceite en el piso de madera recién encerado. la desilusión de que no haya aparecido ceniciento en busca de su boxer perdido. un último trago con los íntimos. una cartulina con mensajes de cariño y de alegría, las risas de la gente y los halagos para casita, muchos abrazos y besos y aplausos después de las velitas. amor a rolete. así las cosas, ¿a quién no le gusta cumplir años?

crecer es otra cosa. crecer es despertarse a las 06:10 habiéndose acostado a la 01:30 y bañarse y vestirse y pintarse y peinarse y salir a trabajar para pagar el alquiler y la luz y el gas y las clases de natación y las inyecciones y el profesorado de yoga. crecer es empezar a ocupar los lugares que dejaron mis abuelos que se murieron. es decirte a vos sí y a vos no. es a veces sentir que me como a los chicos crudos y a veces que me están cocinando al spiedo. crecer es listos, preparados, ya. veintiocho. allá vamos.

3 comentarios:

FdA dijo...

¿puedo imprimir y pegar en la heladera el segundo párrafo?

evA dijo...

me halaga jarret. por supuesto! y gracias por sumarse al festejo!

Margot dijo...

aaah, veo que pudiste encontrar el lugar donde se cambian los comentarios! me encantó la reflexión post. post, pre, todo. nos vemos hoy, amiga!

who? what? no! she!